lunes, 18 de marzo de 2013

“No te hagas notar. Hoy no, hoy no…”


Luz. Aquella extraña presencia, aquel extraño material que Barcelona sabía tan bien mostrar. Entre balcones se asomaba esa tierna luz que hacía sonreír a más de un viandante. En lugares recónditos donde podías encontrar gente variopinta con diferentes filosofías y creencias pero que, sin duda, podrías aprender mucho de ellos. Ropajes de todos los tamaños y colores, de todos los estilos y épocas.  Algunos soñaban con trasladarse a otras épocas. Otros pensaban que aquella era la mejor época para haber nacido. Por nada del mundo querrían regresar al pasado o viajar al futuro. Aunque algunos tuvieran la posibilidad.

Y mientras tanto, temía a perder todos esos momentos. Temía a perder todas esas sonrisas, también esas lágrimas, esos instantes azules. Esa esencia que compartíamos, que hacía de nuestras vidas arte y pasión. Y miradas, muchas miradas. Mientras tocábamos la guitarra, hacías que el tiempo no existiera. Hacías que nos olvidáramos de todos los problemas más trascendentales que durante siglos hombres de diferentes condiciones habían tenido.

Y pensaba… y quería dejar de temer. Anhelaba con todas mis fuerzas dejar de tener miedo. Desde siempre había tenido miedo a muchas cosas. Pero por circunstancias de la vida llega un momento (tu momento) en el que sabes que debes dejar de tener miedo. Yo quería aprender a no tener miedo. Y, de alguna manera, aquel alguien, en aquel momento determinado, empezó a ayudarme poco a poco.


lunes, 31 de diciembre de 2012

Now I'm ready to start



"Businessmen drink my blood like the kids in art school said they would. And I guess I'll just begin again. You say can we still be friends.
If I was scared, I would. And if I was bored, you know I would. And if I was yours, but I'm not.
All the kids have always known that the emperor wears no clothes. But they bow down to him anyway, it's better than being alone.
If I was scared, I would. And if I was pure, you know I would. And if I was yours, BUT I'M NOT".




Fotografía de André Kertész (1894 - 1985), uno de los grandes fotógrafos dadaistas.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Te convertiré en grito y en cristal

Creo que… sí, me gustaría romper las ventanas contigo. Gritar y romper las ventanas. Correr hasta no poder más, llegar al precipicio que une nuestras vidas y gritar hasta quedarnos afónicos. Al no poder hablar en un tono normal, deberemos hablar en suspiros. En susurros, en suspiros de voz que, curiosamente, clamaran un mensaje de magia.

Toco mis labios con los dedos, y creo, por una milésima de segundo, que mis dedos son tus labios. Con cuidado, los rozas, dejando partículas de aire microscópicas entre tus labios y los míos. Nos miramos, sonreímos. La timidez que siempre nos vencía en los momentos más decisivos ha dado paso a miradas que duran minutos, a inspecciones de columnas vertebrales, a besos dados con cuidado. Jugamos. Nos lo tomamos en serio. Nunca nos habíamos tomado tan en serio ir allí donde solíamos gritar cada semana. Cada viernes por la noche nos reuníamos, sin hablarlo, en lo alto de todo de Montjuïc, para volver a recordar todas aquellas tardes que nunca sucedieron juntos. Corríamos, gritábamos, nos besábamos. Hacía frío, y nos daba igual.

Mi corazón llora ahora mismo. Los ojos siempre aguantan.

Ya no queda nada de todo aquello.



Después de un tiempo, un tiempo muy largo, excesivo, he vuelto a las andadas. Después de perder la confianza en la escritura, la recuperé. A veces solo hace falta un empujón de aquellos quien menos te esperas o, simplemente, de las fuerzas de una misma para superar obstáculos. Me alegro de volver por estos mundos.
Han pasado demasiadas cosas desde que dejé los mundos del blog. Tantas, que será necesario una búsqueda interminable de maneras para materializarlas en palabras.
Bienvenidos, de nuevo.

sábado, 7 de mayo de 2011

All the cigarettes that I have never smoked

Te conocía desde los diez años. En aquel tiempo eras un chico tímido, pasota y, a la vez, rebelde. Nunca me fijé en ti. Y pensé que nunca lo haría.
Miento. De hecho, una vez me sorprendiste. Una vez tuvimos una conversación de la que salí enormemente sorprendida de lo encantador que podías llegar a ser.
Y ahora nos encontrábamos en ese mar de personas, en un mar de emociones, en una niebla musical. En aquel éxtasis continuado de una noche de estrellas azules. En un pequeño concierto en el cual volvimos a creer en la magia del color azul. En concreto, de dos pequeños faros que llevaban guiando mi camino desde que aprendí a vivir gracias a ti.

Fue un jueves por la noche en el que Russian Red hizo que nos volviéramos a reunir después de tantos años. Yo acababa de salir de una relación de lo más rara que puede existir. Y, de repente, te vi con tu pelo que no dejaba ver tus encantadores ojos. Hacía unos meses que había empezado a pensar en ti. En concreto, desde que nos cruzamos por la calle el verano pasado (véase el texto que empieza “El típic dia d’estiu. Feia calor…”).

Nos acercamos lentamente el uno al otro mientras nuestras miradas nos dedicaban el primer de innumerables saludos. Nos saludamos, unos “qué tal, ¿te acuerdas de mí?” (era evidente que los dos nos acordábamos de ambos).


Unas miradas dijeron mucho más que unas horas de conversación al salir del concierto.



Dime donde y cuando, y allí estaré.



Escrit el febrer de l’11, un altre cop amb influència de Coldplay (sembla que siguin presents en els nostres moments artístics).


Esteu preparats pel millor estiu de les vostres vides...?

lunes, 14 de marzo de 2011

SENT!

L’altre dia vaig descobrir la màgia dels teus ulls. Ja no queda rastre dels teus petons als meus llavis. Recordo la teva olor cada segon, però per aquí ja no queda rastre d’aquella peculiar fragància.

M’agradaria ballar amb tu sota la pluja. Cantar i ballar sota la pluja. Treure la llengua i beure’ns els trossets de núvol que cauen sobre nosaltres. I caminar, no parar de caminar i ballar sota les gotes d’aigua. Arribar fins a un punt en què la càmera de fotos ja no disposi de més bateria. O de més carret. Arribar a un punt en què la pluja acabi amb nosaltres i caiguem, abatuts, contra el terra. I que els teus llavis, molls i plens d’il·lusió, acariciïn els meus amb tanta delicadesa com l’aire acariciï la nostra pell. Que es faci de nit i nosaltres, immersos en el nostre món, no ens adonem de la facilitat amb què la lluna es menja les estrelles. De la facilitat com un parell de persones que no es coneixien poden arribar a sentir-se l’una a l’altra en un indret màgic, especial. Trobar un refugi i no voler-lo aprofitar. Voler viure amb la pluja, amb la màgia que una petita gota d’aigua et pot canviar la vida. Sospirs, xiuxiueigs, paraules en veu baixa: no volem destorbar el perfecte so de la pluja caient sobre les nostres robes plenes d’emoció i d’adrenalina. Tocar la guitarra hores i hores paral•lelament a la nostra música feta de petons i mirades. Música feta de carícies i de mans fredes i suaus. Que ens quedéssim adormits amb el so de la pluja i tapats amb la seva presència.

I dir-te a l’orella de manera gairebé imperceptible la paraula que ens ha creat la necessitat de viure sota la pluja: SENT!









Adoro els dies de pluja a casa. Gràcies srs. dies-de-pluja per inspirar-me a escriure.

De la importància que té la poesia simbolista en el nostre dia a dia. SENT. (Referència a les nostres adorables classes de literatura catalana amb la Cèlia). També una petita referència a Javier Mariscal (per tots aquells que ja sabien de l’existència de "Chico&Rita" mesos abans de la seva estrena i que quan van veure que s’estrenava als cinemes es van alegrar de ser uns privilegiats).

sábado, 19 de febrero de 2011

Este año, febrero me ha robado un par de sonrisas azules

He escrit un petit text. Sobre nosaltres? Sobre tu? Sobre mi? Sobre tot i sobre ningú. D’un parell d’amics, d’amants, de confidents, d’observadors, que un dia es van conèixer sense saber molt bé com ni quan i que van voler cridar al vent unes paraules ensordides que no arribarien a ningú i, tot i així, serien sentides per diferents grups de persones uns quants anys després.

Per una raó que desconec, sabia que ens tornarem a veure. Per alguna raó, només podia recordar-me de la teva olor. Creu-me, des que vam deixar de veure’ns he viatjat per desenes de països, he conegut a milers de persones de tot tipus (gràcies per comprendre que és impossible ser igual que tothom), he anat a llocs remots i a llocs plens de gent, a concerts de tot tipus, i no he pogut trobar aquella olor. Potser no calia marxar tan lluny per trobar-la. I crec que he arribat a una conclusió. Aquella olor és exclusivament teva, i crec que cadascú té la seva olor, depenent del seu estat d’ànim. Potser he acabat idealitzant la teva olor. Potser era una excusa per recordar-me de tu.

Tu sempre havies fet la mateixa olor encantadora, menys l’última vegada que ens vam veure. Aquell últim dia feies olor a por i a preocupació. Les teves paraules atemorides van dir coses que cap dels dos volíem sentir. Era el preu que havíem de pagar per amagar-nos. Estàvem prohibits.



Volia tornar a sentir la teva olor a petons i a timidesa amb un punt d’emoció.


sábado, 12 de febrero de 2011

Febrer

- No he recorrido 3756 kilómetros contigo para que ahora me digas que echas de menos todo lo que dejamos atrás.
- Quizás no es que tenga miedo a dejar atrás todo lo vivido, sino que tengo miedo a lo que puede venir.

Ella no se atrevía a decirle un simple “te necesito”. Aún cree que no será capaz de decírselo, aunque solo sea un pequeño, casi imperceptible susurro.

Un simple “quédate”. Un simple “no te vayas”. Un simple “¿cogemos el primer avión a cualquier destino?”. Un simple “me encantas”. Un simple “gracias por ser como eres”. Y por hacerme sonreír. Y por cogerme de las manos de aquella manera que solo tú sabes apretar. Por mirarme con esos ojos de loco.







Aquests dies m'estan passant coses que mai imaginaria que em passarien. Estic canviant. Tardes de febrer.


-Nena, saps que tinc un grup? Toco a Els Amics de les Arts.
-Què?
-Els Amics de les Arts.
-Un grup de què?
-Música.
-Ah.
-Sí, de música.
-És que jo el rock català...no..
-No...?
-No...?
-No bueno és que...
-Que què?
-Que no és ben bé... no saps aquella que diu “ho sento mooolt”?
-Com?
-No res, tranquil·la, et porto a casa?